La Cámara lo suspendería de su condición de diputado y estudia precedentes con HB y los líderes del ‘procés’
El Congreso se prepara, más entre bambalinas que oficialmente, para el escenario en el que el Tribunal Supremo pueda decidir este jueves si revisa sus medidas cautelares y manda a prisión al todavía diputado José Luis Ábalos, ex número dos del PSOE. Sería la primera vez en esta etapa democrática en la que un diputado del Congreso en ejerci...
cio entrase en la cárcel. La Cámara lo suspendería de su condición de diputado, pero no podría retirarle el acta. La Mesa y distintos partidos han estudiado diferentes antecedentes sobre si esa situación podría variar y reducir la mayoría absoluta de la Cámara aunque en principio distintas fuentes consultadas se decantan por no cambiar nada.
El debate sobre lo que podría ocurrir el jueves en el Congreso, en el que se votará además la senda de déficit del proyecto de Presupuestos —con muy escasas posibilidades de que sume diputados para prosperar—, se está produciendo más en pasillos que en reuniones oficiales y formales, ni de la Mesa ni en la Junta de Portavoces. Lo que sí se tienen claro son los primeros pasos que dar.
La Mesa del Congreso tendría que recibir primero una comunicación del Tribunal Supremo sobre el ingreso en prisión preventiva de Ábalos y se reuniría para suspenderlo de sus funciones de oficio. El artículo 21 del Reglamento del Congreso establece en su segundo punto que los diputados quedarán suspendidos en sus derechos y deberes parlamentarios cuando, “concedida por la Cámara la autorización objeto de un suplicatorio y firme el Auto de procesamiento, se hallaren en situación de prisión preventiva y mientras dure esta”. Y desde ese momento ya no podría votar ni participar en la actividad parlamentaria ni pertenecer a un grupo de la Cámara baja ni percibiría las retribuciones económicas; es decir, su sueldo y el resto de complementos.








