Cuando a quien matan es parte de tu vida deja de ser un número en las estadísticas de violencia machista en un informativo. Tiene nombre y apellidos y familia y un puñado de amigos devastados que no son capaces de despedirse de ella

A mi amiga la mató él....

La madrugada del domingo 13 de junio de 2021 nuestra vida se oscureció. Uno de esos tonos grises que les impostan a las películas de terror, porque así, sin esperarlo, nosotros estábamos viviendo la nuestra en primera persona y no parece tener final.

Vivir la violencia machista de lejos es horrible. Empatizas con la víctima y sus familiares. Ves las noticias con ese 016 que llevamos toda una generación marcado a fuego. Y los titulares: “Ya son 38 las víctimas mortales por violencia de género en nuestro país este año”.

Pero los días pasan y las víctimas pasan a ser 38+1, 38+2… Y un sucesivo etcétera que, si no ha sido muy mediático, acabas por olvidar el nombre del primer número de ese año. Y eso cuando lo conocemos. Y tu vida sigue… Porque lo ves de lejos.