El PP fía su crítica al Gobierno a decisiones judiciales que desmontan su argumento de que vivimos en una dictadura

Una de las penas de la desaparición de Chiquito de la Calzada es que nunca sabremos cómo habría pronunciado lawfare. Aunque seguro que hubiera sido más atinado que nuestros políticos. Porque

e-el-psoe-y-junts.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/espana/2023-11-09/lawfare-o-judicializacion-politica-el-controvertido-concepto-incluido-en-el-pacto-entre-el-psoe-y-junts.html" data-link-track-dtm="">todos abusan del concepto: la izquierda al pensar que detrás de toda acción judicial hay una causa política, y la derecha al entender que detrás de toda acción política debe haber una causa judicial. El Gobierno se encastilla en el poder argumentando un asedio de jueces motivados por ideología —lo cual es poco razonable, pero útil— y la oposición centra su ataque al Gobierno en los casos judiciales —lo cual es absolutamente irracional—.

Así, el lawfare se ha convertido en el invisible éter que sostiene la vida política en España. Como la quintaesencia en la antigua Grecia o el fluido de Mésmer en el XIX, el lawfare no existe, pero es el principio que lo activa todo.