Las denominaciones de origen de Jabugo, Los Pedroches y Dehesa de Extremadura batallan contra la decisión de Guijuelo de vender jamones sólo con el 50% de raza ibérica
La guerra del cerdo ibérico, o lo que es lo mismo, la pugna por acreditar la pureza racial o el verdadero jamón de bellota, ha abierto un contencioso entre las denominaciones de origen de Guijuelo, en Salamanca, con las otras tres del país, las andaluzas de Jabugo y Los Pedroches y Dehesa de Extremadura. El motivo ha sido la decisión de la Denominación de Origen Protegida (DOP) Guijuelo de reducir el mínimo de raza ibérica del 75% al 50% para sus jamones. Dicho de otra manera, bastará con que el animal sea un 50% de la raza ibérica y el resto pueda ser etiquetado como duroc. En Guijuelo sostienen que situar la materia prima al 50% ibérico no resta valor, sino que diversifica la oferta e incluso la hace más segura ante el consumidor.
La modificación del pliego de condiciones de la norma de calidad del ibérico realizada por Guijuelo, publicada en el BOE el 1 de septiembre y que cuenta con el aval del Ministerio de Agricultura, ha puesto en pie de guerra a las otras tres DOP, que lo consideran un ataque frontal al resto del jamón ibérico y alertan de la opacidad en el mercado por la tendencia a la baja de los precios y la banalización del producto. Además, temen que esta medida abra la puerta a la ganadería intensiva, vulnerando los principios que guían al cerdo ibérico que tiene en la dehesa su principal hábitat.






