Quienes promueven estas terapias prometen aumentar el deseo sexual y la masa muscular, pero hay mitos y peligros asociados a su uso innecesario

Cada vez son más las clínicas que ofrecen a los hombres optimizar su salud con una terapia de reemplazo de la testosterona (TRT), la hormona masculina por excelencia. La idea no es tratar problemas médicos, sino “optimizar” la energía, la concentración y la masculinidad. Quienes promueven estas terapias prometen ...

a sus clientes aumentar el deseo sexual, mejorar la agilidad física y mental, erecciones más potentes y prolongadas, disminución de la grasa abdominal y aumento de la masa muscular. Una panacea masculina, en definitiva.

¿Pero qué hay de cierto? Sin duda, la terapia con testosterona puede cambiar la vida de hombres con una deficiencia confirmada médicamente conocida como hipogonadismo, una afección en la que el cuerpo no produce suficiente testosterona porque los testículos o el sistema de control hormonal del cerebro no funcionan correctamente.

Esto puede estar causado por lesiones, infecciones, problemas genéticos o enfermedades crónicas como la obesidad y la diabetes. Cuando los niveles de testosterona son realmente bajos, restablecerlos puede mejorar el estado de ánimo, el deseo sexual, la fuerza muscular y la salud ósea.