El PNV recibe la decisión del Supremo con “perplejidad” y Junts acusa a la justicia de depender del bipartidismo

La condena al fiscal general del Estado por un delito de revelación de secretos ha sacudido la arena política. Los partidos a la izquierda del PSOE no han tardado en reaccionar a la sentencia que impone dos años de inhabilitación, multa de 7.200 euros e indemnización de 10.000 euros al empresario Alberto González Amador. Sumar, el socio minoritario del Gobierno, y las formaciones socias parlamentarias a la izquierda del PSOE ven en la decisión del Supremo una muestra del embate de parte de la judicatura contra el Ejecutivo, además de un cuestionamiento del ejercicio del periodismo.

Para Sumar la sentencia del Supremo es una “prueba” de una lucha política emprendida por parte de la judicatura. “La condena al fiscal general es la prueba más clara de que algunos sectores del poder judicial han decidido entrar en combate político contra el Gobierno”, han reaccionado este jueves fuentes del socio del PSOE. En un comunicado difundido a medios, la coalición señala que la sentencia está basada en “indicios débiles y sin una sola prueba directa de filtración” y que, por tanto, “solo puede entenderse como un intento de interferir en la vida democrática” del país.