Los Mossos interrogan a personas del entorno familiar y laboral de Isak Andic, incluido el presidente de la compañía, para aclarar la relación con su hijo mayor, investigado por la policía por homicidio
Los Mossos d’Esquadra han tomado declaración a una batería de testigos en el marco de la investigación judicial para aclarar las circunstancias de la muerte de Isak Andic. Los agentes han interrogado a personas del entorno familiar y empresarial del fundador de Mango con el objetivo, entre otros, de conocer al detalle cómo era la relación con su hijo mayor, Jonathan Andic, investigado por la policía por un presunto delito de homicidio. Isak Andic murió el 14 de diciembre de 2024 tras caer desde una altura de unos 100 metros durante una excursión por un sendero de la montaña de Montserrat (Barcelona) en la que solo estaban él y Jonathan. Los Mossos investigan el suceso como un posible homicidio, aunque no descartan que la muerte fuese accidental, consecuencia de un resbalón. La causa, dirigida por un juzgado de Martorell, continúa bajo secreto de sumario.
El presidente de Mango, Toni Ruiz, es una de las personas que ha prestado declaración recientemente, según ha podido saber EL PAÍS de fuentes judiciales. Ruiz es consejero delegado de la multinacional de la moda y se convirtió además en su presidente tras el súbito fallecimiento del fundador. El directivo llegó a la compañía en 2015, un año especialmente convulso en las relaciones entre padre e hijo. Andic había dado un paso al lado y había dejado la compañía en manos de diversos directivos, entre ellos Jonathan. Ese año, reprochó al primogénito que bajo su batuta la empresa había perdido la “esencia” y le culpó de una mala gestión que acabaría materializándose en pérdidas millonarias, y que forzaron a Isak Andic a ponerse de nuevo al mando.






