Las minutas advierten del riesgo de volver a bajar los tipos cuando persisten los riesgos de inflación por los aranceles
La Reserva Federal conduce un coche en medio de la niebla mientras los niños se pelean en el asiento trasero. Es la imagen que resulta tras la lectura de las actas de la última reunión del organismo encargado de decidir sobre el rumbo de la política monetaria. Las reseñas constatan la profunda división en el seno de la institución. Durante esa reunión, la Fed bajó los tipos de interés un cuarto de punto por segunda vez consecutiva. En la rueda de prensa posterior, el presidente del organismo, Jerome Powell, recurrió al siguiente símil para dejar la puerta abierta a una pausa en la carrera a la baja del precio del dinero: “¿Qué hacen si están conduciendo en la niebla? Disminuyes la velocidad“.
Las actas revelan que un miembro del consejo, Stephen Miran, votó a favor de un recorte más agresivo, de medio punto. Y otro consejero, Jeffrey R. Schmid, votó por no tocar los tipos. No se veían dos votos tan contrapuestos desde 2019. Son nuevos tiempos para el organismo encargado de decidir el precio del dinero en función de dos fuerzas: la inflación y la creación de empleo. La Fed vivió a principios de este año la primera división, con la presentación de un voto disidente, en más de tres décadas.







