De los 457 millones de euros que ha consignado el Ayuntamiento para reducir la brecha entre el norte y el sur desde 2019, solo el 13% (59 millones) inciden en el reequilibrio territorial

El ambicioso plan que presentó el Ayuntamiento de Madrid en 2019 para corregir la desigualdad económica y social entre el norte y el sur de la capital está lejos de cumplir su objetivo. De los 457 millones de euros con los que ha regado el Gobierno dirigido por José Luis Martínez Almeida el programa Sures desde 2019, solo un escaso 13% (59 millones) se ha destinado a paliar las carencias que sufren los vecinos de los nueve distritos que figuran en la iniciativa. Así lo revela el informe El Madrid olvidado por Almeida de Más Madrid al que ha tenido acceso EL PAÍS, que concluye que el proyecto del Consistorio “no ha sido más que un compendio de actuaciones” y que, aunque esas operaciones se desarrollen en los distritos del sur y este de la ciudad, no han tenido “ningún efecto positivo en el reequilibrio territorial”. El portavoz adjunto de la formación en la capital, Eduardo Rubiño, afirma que el plan Sures “es puro humo, una cortina para seguir perpetuando la desigualdad estructural de Madrid”.

A la hora de analizar los resultados del plan contra la desigualdad, Más Madrid ha establecido tres criterios que deben cumplir las intervenciones para considerar que realmente facilitan la reducción de los desequilibrios. El primer requisito es que deben estar dirigidas a la atención a colectivos específicos —grupos vulnerables o en riesgo de exclusión—. Por otro lado, deben aumentar los recursos de un ámbito concreto, como el socioeducativo, el deportivo o el cultural. Un ejemplo puede ser el incremento de los recursos destinados al refuerzo escolar. Y, en tercer lugar, las actuaciones deben mejorar o incrementar la prestación de servicios públicos o el acceso a ellos a través de equipamientos que no sean actuaciones de mantenimiento ni de gestión ordinaria. Por ejemplo, la construcción de una biblioteca.