La Administración de Estados Unidos conduce al mismo tiempo negociaciones indirectas con el régimen chavista

La presión de Estados Unidos sobre Venezuela no cesa. Mientras la flota que mantiene en aguas del Caribe lleva a cabo maniobras militares con fuego real en Trinidad y Tobago, tras la llegada a la zona del portaaviones Gerald Ford, Donald Trump ha dado el visto bueno a un plan de acciones encubiertas de la CIA en territorio venezolano que podrían abrir el camino para una campaña militar más amplia, según el periódico The New York Times. Al mismo tiempo, su Administración ha reabierto un canal de negociación con Venezuela que había estado cerrado, como apuntaba el presidente estadounidense al indicar el domingo que su Gobierno “podría estar negociando” con Caracas.

Esas conversaciones, que estuvieron abiertas un tiempo antes de cerrarse brevemente el mes pasado, habían llegado a dar como resultado una oferta del presidente venezolano, Nicolás Maduro, para dejar el poder dentro de un par de años, según el Times

No está claro, precisa el periódico, qué tipo de acciones exactas son las que Trump ha autorizado o cuándo se podrían llevar a cabo. El presidente no ha dado autorización aún para el despliegue de tropas sobre el terreno, lo que puede querer decir que la famosa segunda fase de la campaña militar contra la droga -y de presión a Maduro- de la que ha hablado en varias ocasiones puede estar constituida por actos de sabotaje, o algún tipo de operaciones psicológicas, cibernéticas o de información.