La resolución de la ONU para establecer una fuerza de seguridad en la Franja es el primer esbozo del futuro tras dos años de horror

La aprobación por parte del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas de una resolución sobre el futuro de Gaza —a la que se añade

-29/estos-son-los-20-puntos-del-acuerdo-presentado-por-trump-para-el-fin-de-la-invasion-israeli-de-gaza.html" data-link-track-dtm="">el plan de 20 puntos promovido por Estados Unidos— supone, a pesar de su incierto camino, un paso importante para el futuro del territorio palestino porque, por primera vez, la comunidad internacional acuerda de manera concreta cómo se gobernará la Franja en los próximos años. Aunque es cierto que la lista de resoluciones sobre Palestina incumplidas por Israel es más que amplia, este texto, respaldado por 13 votos a favor y la abstención de China y Rusia, es un proyecto al menos viable que llega tras dos años de desesperación y en unos momentos especialmente difíciles para la población gazatí, que ha visto cómo a la matanza provocada por el Ejército israelí se suman ahora las inundaciones sobre un paisaje devastado.

La resolución ordena el establecimiento de una fuerza internacional de seguridad en Gaza (ISF, por sus siglas en inglés) que operará como mínimo hasta diciembre de 2027. Una posibilidad rechazada en el pasado por el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, reticente a que cualquier presencia internacional pudiera obstaculizar la actuación irrestricta de su Ejército. Más de 200 personas han muerto en ataques desde el inicio del alto el fuego. Para evidenciar el enrevesado conflicto de fondo, Hamás expresó su rechazo a esta fuerza a la que acusa de ser un “mecanismo al servicio de la ocupación”. Netanyahu aplaude, sin embargo, la idea del “completo desarme y desradicalización de Gaza”, según su interpretación del acuerdo.