La fotografía de un soldado con tres asesinados desata un sangriento desafío entre los combatientes de ambos bandos
Un soldado ruso con la cara difuminada posa delante de los cuerpos de tres soldados ucranios que yacen con las manos junto a la cabeza, boca abajo, sobre un charco de sangre. A la imagen, difundida por la unidad rusa Rúsich en su canal de Telegram, la acompaña el anuncio de un concurso: “Las tres primeras personas que envíen una foto con prisioneros que hayan sido claramente borrados de la existencia recibirán una recompensa en criptomonedas”. Es un crimen de guerra, otro más, en
nacional/2025-11-03/ucrania-y-rusia-se-preparan-para-una-guerra-de-anos-pese-al-desgaste-humano-en-ambos-bandos.html" data-link-track-dtm="">la guerra sin cuartel que el Kremlin llama “operación militar especial”. Esta vez, sin embargo, ha desatado una competición a la que también se han sumado las fuerzas ucranias.
La fotografía fue difundida, en primera instancia, por otros canales ultranacionalistas rusos la semana pasada. Después, un combatiente del Cuerpo de Voluntarios Rusos, una unidad que apoya a Ucrania y lucha contra el Kremlin, la vio y difundió en su perfil de Instagram pidiendo venganza. Rúsich vio sus publicaciones y ha llevado esta espiral hasta transformarla en un sangriento concurso con premios.






