Ocho de cada diez profesionales no denuncian porque desconocen el proceso o dudan de su eficacia, según una macroencuesta del Sindicato de Enfermería
“Me dejaba la última para quedarse a solas conmigo en su despacho e insinuarse”; “preguntarle al paciente si necesita algo y que te responda ‘un beso”; “un superior me abordó por detrás empujando su miembro contra mi nalga, disfrazándolo de broma”; “en una guardia, un superior intentó besarme y mantener relaciones conmigo. No volví a hacer guardias para no tener que verlo”. Estos son apenas algunos de los 1.500 testimonios enviados al Sindicato de Enfermería (SATSE) relatando
es-que-acosan-sexualmente-en-el-trabajo.html" data-link-track-dtm="">situaciones de violencia sexual en el ámbito laboral. Pero constituyen solo una parte de la realidad que el sindicato busca radiografiar con una macroencuesta sobre acoso sexual en el entorno sanitario realizada a 7.387 enfermeras y fisioterapeutas de todo el país y presentada este martes.
Los datos, según SATSE, son preocupantes: casi la mitad de las enfermeras (48,5%) ha sufrido comentarios o chistes sexistas ofensivos y ocho de cada diez asegura no denunciar por desconocer el procedimiento o no confiar en su eficacia.






