Enfermeras en un hospital. EFE/ Marcial Guillén

Madrid (EFE).- Las agresiones a profesionales sanitarios crecieron en 2024 por cuarto año consecutivo hasta las 17.070, un 16 por ciento más que en 2023, un incremento de casos que se explica en parte por la mayor concienciación de las víctimas, que les lleva a denunciar, y la recogida más exhaustiva de los datos.

Así lo recalca el Ministerio de Sanidad en el informe definitivo de agresiones 2024, que arroja una subida neta de 2.364 actos violentos con respecto al año anterior, lo que sitúa en 24,61 la tasa de notificaciones por cada 1.000 profesionales del Sistema Nacional de Salud (SNS).

Como se traslucía de los datos provisionales publicados en marzo, la mayor parte constituyen amenazas perpetradas contra mujeres y en el ámbito de la Atención Primaria y extrahospitalario.

En concreto, el 78 % de las notificaciones proceden de una mujer, aunque hay que tener en cuenta que constituyen el 76 % del colectivo; por edades, el 48 % tienen entre 35 y 55 años y un 30 % son menores de 35.