Durante los últimos cuatro años el Consistorio se ha sancionado 66 veces
El Ayuntamiento de Madrid ha incumplido hasta en 66 ocasiones su propia normativa de ruido durante las fiestas de San Isidro de los últimos cuatro años. Lo ha hecho a través de la empresa pública dependiente del área de Cultura y Turismo, Madrid Destino, el área que organizan los grandes eventos municipales. Las multas, que se han tramitado desde el área de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad del propio Consistorio, suman un total de 429.900 euros. Algunas, las más graves, lo son por superar con creces el límite de decibelios permitidos en zonas declaradas de especial protección acústica, como la plaza Mayor o la de Gabriel Miró. Hasta este momento, el Consistorio no ha respondido a las preguntas de EL PAÍS sobre este asunto.
Que el Ayuntamiento se multe a sí mismo es una paradoja porque el dinero con el que abonará el importe de las sanciones sale de la partida presupuestaria recogida para la empresa pública Madrid Destino y es ingresado de nuevo en las arcas públicas municipales. Sin embargo, para los socialistas, la trascendencia del asunto va más allá de un problema económico. “El Ayuntamiento tendría que ser ejemplarizante”, critica el concejal del PSOE, Jorge Donaire. “Deberían exigirse lo mismo que exigen a los promotores privados, porque parece que la idea de la normativa está hecha solo para algunos”, añade.






