Algunos eventos extraordinarios en Madrid han estado contra las cuerdas durante los últimos años tras varios reveses judiciales, cuando no los han tirado por tierra directamente. El ejemplo más destacado es el del estadio Santiago Bernabéu, que el Real Madrid reformó por casi 900 millones de euros para adaptar a conciertos, pero que una querella interpuesta por los vecinos molestos por el ruido ha paralizado de manera indefinida. La presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, ha tomado cartas en el asunto y ha ordenado diseñar una serie de modificaciones en la Ley de Espectáculos y Actividades Recreativas (LEPAR) para dar “seguridad jurídica” a los promotores de este tipo de eventos y que puedan realizarse sin problemas legales. Desde la Consejería de Interior, responsable de esa normativa, no confirman que vaya a traducirse en flexibilizar los límites de ruido ni ningún otro aspecto de la normativa. La idea es muy incipiente, según explican desde la Comunidad de Madrid y, por el momento, no adelantan qué medidas tienen sobre la mesa. Lo que sí aseguran es que estará lista en verano de 2026, antes de la primera carrera del Gran Premio de Fórmula 1 en la ciudad.

El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha manifestado en varias ocasiones que quiere que el estadio del club blanco vuelva a acoger conciertos. Desde el Ayuntamiento se desentienden de la modificación que quiere hacer Ayuso. “Es una ley autonómica”, asegura una persona del equipo de Almeida.