La instrucción que partió con una querella vecinal contra el Real Madrid ha concluido y la jueza deja abierta la posibilidad de que se celebre un juicio en contra del club

El juicio contra el Real Madrid por haber cometido un supuesto delito medioambiental al exceder el nivel de ruido permitido durante los conciertos celebrados en el Bernabéu sigue adelante. El Juzgado de Instrucción número 53 de Madrid ha cerrado el periodo de instrucción con un auto emitido el pasado 15 de enero en el que afirma que “hay indicios de la comisión de hechos presuntamente delictivos” contra el medio ambiente. La causa ahora continuará por procedimiento abreviado, el camino que normalmente sigue un asunto penal cuando el presunto delito está castigado con hasta nueve años de prisión. El club dispuso de tres días para presentar recurso ante la Audiencia Provincial, pero no ha aclarado a EL PAÍS si así lo hizo.

Esto no se traduce en que haya condena, ni siquiera ratifica si finalmente habrá juicio. Significa que la magistrada Mónica Aguirre, tras haber analizado los informes técnicos y las mediciones acústicas de los días en los que hubo conciertos ha concluido que hay indicios racionales suficientes para sospechar de que se ha cometido un delito.