Un estudio muestra como estos compuestos eliminan la actividad neuronal en una región cerebral asociada con la recompensa y la adicción

Los antojos y atracones se gestan en el cerebro, y ahí es donde actúa la nueva generación de fármacos adelgazantes. Es lo que explica una investigación publicada este lunes en la revista científica Nature Medicine. Neurólogos de la Universidad de Pensilvania han tenido la rara oportunidad de asomarse al cerebro de cuatro personas obesas afectadas por el llamado trastorno del atracón. Una de ellas estaba en tratamiento con tirzepatida. Este fármaco adelgazante demostró suprimir la actividad neuronal del núcleo accumbens, una región asociada con el placer, la motivación y la recompensa. El medicamento demostró un efecto a corto plazo o incompleto, lo que justifica la realización de más investigaciones.

Los hallazgos representan la primera investigación en humanos sobre el impacto de este compuesto en la actividad cerebral. “Ahora podemos comenzar a entender qué están haciendo los medicamentos en esta región del cerebro”, explica en conversación con este periódico Casey Halpern, neurólogo de la Universidad de Pensilvania y autor principal del estudio. El deseo de comer, ya sea por placer o para obtener energía, implica la compleja interacción entre diferentes áreas del cerebro. Investigar cómo estos fármacos modifican la actividad cerebral podría contribuir al desarrollo de nuevos tratamientos para los trastornos de la conducta alimentaria.