Más de 50.000 personas convierten el partido en un emotivo acto de solidaridad

“El fútbol es una plataforma para contar nuestra historia, un motivo para sonreír”, aseguraba Ehab Adu Jazar, seleccionador de Palestina, en una entrevista en EL PAÍS. Ahora el pueblo palestino tiene una razón más para lucir una pequeña sonrisa dentro de la inhumana situación en la que se encuentra con motivo de la masacre que está padeciendo por parte de Israel. San Mamés vivió una noche histórica en la que el fútbol se convirtió en un gran gesto de solidaridad. Hasta 51.396 personas llenaron el estadio para presenciar el duelo entre Euskadi y Palestina, un partido que trascendió lo deportivo y que convirtió Bilbao en un espacio de apoyo, reivindicación y memoria hacia el pueblo palestino. Entre pancartas, homenajes y un minuto de silencio sobrecogedor, la afición vasca transformó las gradas en un clamor colectivo por la paz y la justicia. Euskadi venció por 3-0 con goles de Elgezabal, Guruzeta y Urko Izeta.

Bilbao respiraba aroma a día especial, a ambiente de gran cita, a algo más que a un partido de fútbol. Desde muy pronto, grupos de aficionados empezaron a concentrarse entre cánticos, banderas y mensajes de apoyo, en un ambiente de celebración deportiva y conciencia social. Más allá de lo puramente futbolístico, la jornada estuvo impregnada de un tono claramente reivindicativo. Manifestaciones y homenajes para mostrar la solidaridad con el pueblo palestino. Uno de los muchos momentos emotivos vividos en Bilbao tuvo lugar frente al teatro Arriaga cuando miles de personas se concentraron para rendir homenaje a los deportistas palestinos fallecidos. La plataforma Palestinarekin Elkartasuna contabiliza 1.300 deportistas de élite muertos, entre ellos 894 atletas olímpicos.