Las plataformas han duplicado su cuota tras la pandemia en el mercado global de los derechos deportivos, que en 2026 alcanzará un récord de 57.500 millones de euros

Los cambios en los hábitos de consumo televisivo son una realidad. Las plataformas de streaming, aquellas que ofrecen contenido audiovisual bajo demanda a través de internet (OTT, en la jerga del sector), tienen cada vez más peso en los hogares: solo en España, el 63% tenía contratada una plataforma de pago al acabar 2024, cuando cuatro años antes no llegaban a la mitad, según los datos de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).

Un auge que se traslada a uno de los contenidos más reclamados por las audiencias: el deporte, cada vez de mayor interés para las plataformas como vía de generación de suscripciones fieles. Estas aglutinarán al cierre de este año el 20% del gasto mundial en derechos audiovisuales de carácter deportivo, o lo que es lo mismo, 10.800 millones de euros, según un informe del banco de inversión Houlihan Lokey al que ha accedido este periódico. Ese 20% es la mayor cuota de gasto que han alcanzado hasta la fecha este tipo de plataformas dentro de la tarta global del deporte, con un incremento que se ha acelerado en los últimos cinco años. En 2021, estas apenas suponían el 8% del total, multiplicando por más de cuatro sus inversiones.