La compañía gana 10.981 millones, un 26,1% más. Prevé duplicar ingresos publicitarios este año y gastar un 10% en producciones propias

Netflix, el gigante del entretenimiento, quiere convertirse en un coloso. A la vista de sus últimos movimientos está cerca de alcanzar la meta. Está a un paso de hacerse con los legendarios estudios cinematográficos de Warner Bros Discovery si su rival Paramount no lo impide. Mientras aclara el resultado del duelo empresarial su negocio sigue pulverizando récord. La compañía de distribución de contenido por streaming alcanzó los 325 millones de suscriptores al cierre del año pasado, lo que supone un 8% respecto a un año antes, según las cuentas anuales presentadas este martes por la compañía al cierre de mercado.

“Con más de 325 millones de suscripciones de pago, ahora atendemos a una audiencia que se acerca a los mil millones de personas en todo el mundo”, señala la compañía en la carta enviada a los accionistas. El grupo audiovisual, que aspira a convertirse en la primera empresa de entretenimiento del mundo, tiene una estrategia clara: que los clientes permanezcan más tiempo viendo las series y películas de su catálogo, para mejorar su índice de retención; y que recomienden sus productos, para elevar el índice de adquisición. “La participación sigue siendo un indicador clave para medir la salud del negocio”, añade.