El calor que recibe la superficie acaba colándose en el subsuelo centenares de metros abajo
El aire de la Tierra se está calentando. En Europa, por ejemplo, el ambiente es el más seco desde hace 400 años. Los océanos y lagos también están cada vez más calientes. Incluso los hielos de Groenlandia, la Antártida y los glaciares van menguando en paralelo. Todos estos procesos están detrás del calentamiento global debido a que los gases generados por los humanos atrapan una creciente porción de la radiación solar que en el pasado rebotaba al espacio. Pero hay un último componente del sistema climático terrestre que para sus estudiosos es “el gran olvidado”: la tierra bajo nuestros pies. Un trabajo publicado hoy en Science Advances muestra cómo el suelo del planeta se está calentando a un ritmo no visto en milenios.
El calor ambiental, la temperatura de aire en superficie, es solo una fracción, y muy pequeña, del calentamiento en curso. La mayor parte del exceso de energía fruto del desequilibrio entre la radiación que llega desde el Sol y la que se reemite de vuelta al espacio se lo queda el agua. Los océanos y mares conservan casi el 90% de aquel calor. Mientras, toda la atmósfera apenas contiene el 1,3%. El suelo, la capa inmediatamente por debajo de la superficie, guarda entre el 5% y el 6%.






