La creadora de la newsletter ‘Comida sana para gente con prisa’ conversó con un grupo de suscriptores Premium sobre cómo reconciliarse con la comida y dejar atrás la culpa
En estos tiempos estresantes, llevar una alimentación equilibrada puede parecer un milagro. Las dietas que prometen resultados rápidos, las modas que se propagan en las redes sociales o el auge de la comida precocinada complican el camino hacia un menú saludable. En un contexto de ruido y desinformación sobre los alimentos, ¿qué pautas realmente aportan luz?
Azahara Nieto, nutricionista clínica y autora de la newsletter de EL PAÍS, Comida sana para gente con prisa, se reunió el pasado 5 de noviembre con un grupo de suscriptores Premium del periódico para compartir las claves de una nutrición sencilla y equilibrada, pero sobre todo “con libertad y sin culpa”. Este encuentro forma parte de las actividades exclusivas del programa de fidelización EL PAÍS+.
Durante el evento, Nieto explicó el germen de su último libro, La culpa engorda: “Con la comida sana se genera mucha moralidad y nos sentimos culpables porque nos apetezcan determinados alimentos”. La nutricionista quiso ahondar en el origen de esa culpa y su peso en la sociedad para ofrecer un enfoque radical en una era obsesionada con la delgadez. Para la experta, “no debería haber alimentos prohibidos en ningún momento de nuestra vida. Cuanto más los prohibamos, más deseo generaremos hacia ellos”, añadió.






