Los proyectos para procesar los residuos del cultivo de aceituna generan una fuerte oposición vecinal, pero cuentan con el apoyo del sector agrario
“No queremos la planta de biometano, queremos un modelo de desarrollo que sea compatible con la salud pública y la calidad de vida de los habitantes”. Francisco Serrano, uno de los portavoces de la plataforma Stop Planta de Biometano de Mengíbar (Jaén), resume de este modo el sentir y los recelos que sienten muchos de sus vecinos ante un proyecto que aspira a
el="" title="https://elpais.com/espana/catalunya/2025-10-13/la-expansion-del-biogas-tensa-el-mundo-rural.html" data-link-track-dtm="">transformar biogás en gas natural aprovechando los residuos del olivar. Este pasado domingo se concentraron más de 3.000 personas en Mengíbar para decir no a esta planta, una de la veintena que se tramitan actualmente en esta provincia y que forman parte de la Alianza Andaluza del Biogás, una iniciativa del Gobierno de Juan Manuel Moreno (PP) que tiene a Jaén como epicentro. Sin embargo, las administraciones públicas, investigadores y el propio el sector agrario defienden este tipo de energías renovables que ven como una oportunidad para el relanzamiento social y sostenible de la provincia.






