El alto tribunal se opone a valorar los argumentos de una exfuncionaria que por motivos religiosos se ha negado a tramitar bodas homosexuales

El Tribunal Supremo de Estados Unidos ha rechazado este lunes la demanda de una exfuncionaria de Kentucky que buscaba anular la legalización del matrimonio igualitario a nivel nacional, aprobada en 2015 tras un histórico fallo (el caso Obergefell v. Hodges). El alto tribunal, que cuenta con una mayoría conservadora de seis a tres, ha desestimado la apelación de Kim Davis, una exsecretaria del condado de Kentucky que fue demandada por una pareja gay después de negarse a tramitar su matrimonio. “Se niega la solicitud de revisión [del caso]”, ha detallado el Supremo. Aunque no ha dado detalles sobre su decisión, al menos cuatro de los jueces que lo forman han tenido que oponerse a la toma en consideración de la demanda de Davis.

Para Jim Obergefell, cuya demanda generó la aprobación nacional del matrimonio igualitario en Estados Unidos, el caso de Davis es algo personal. En una entrevista con The Advocate afirmó que se sentía “asqueado” de que hubiera conciudadanos que trabajaran en contra del bienestar y la felicidad de otras personas, usando como excusa la libertad religiosa. “Esta versión moderna de la libertad religiosa (esta creencia de que la religión personal de uno está por encima de todo lo demás) es una distorsión y una perversión de lo que nuestros fundadores pretendían”, expresó. Además, Obergefell señaló que la negativa de Davis a cumplir con la ley era el síntoma de un problema más amplio: el de los funcionarios públicos que anteponen su fe privada al deber cívico. “[Davis] Juró servir a todas las personas, sin embargo, ha utilizado su cargo público para perseguir a otros”.