La salida de Karla Ornelas se registra una semana después de que el Gobierno del presidente José Jerí le impusiera un “plazo perentorio”

Karla Ornelas, la encargada de la embajada de México en Perú, abandonó el país el sábado por la noche, una semana después de que el Gobierno de José Jerí la expulsara con un “plazo perentorio”. Algunos periodistas apostados en la residencia, ubicada en el distrito limeño de San Isidro, alertaron la salida de una camioneta hacia el aeropuerto Jorge Chávez. Por algunas horas corrió el rumor de que en el vehículo iba Betssy Chávez, la exprimera ministra de Pedro Castillo, acusada de rebelión y conspiración, cuyo asilo detonó el rompimiento de las relaciones diplomáticas entre Perú y México.

Migraciones acabó al borde de la medianoche con las especulaciones que corrían como reguero de pólvora en las redes sociales. “En la fecha y según lo dispuesto por el Gobierno del Perú, la encargada de negocios de los Estados Unidos Mexicanos realizó su control migratorio de salida y abandonó el país”, aseguró el organismo de Interior en un escueto comunicado.

No es la primera vez que el Perú expulsa a un diplomático mexicano de alto rango. En diciembre de 2022, removió al embajador Pablo Monroy en represalia por haber sido determinante para que México asilara a la esposa y a los hijos del expresidente Pedro Castillo tras su fallido intento por quebrar el orden constitucional. Ahora, el choque se repite con Karla Ornelas, quien dio su visto bueno para que Chávez, una de las presuntas coautoras del autogolpe, se refugiara en la embajada.