El gran referente clásico de la izquierda vuelve a ser reivindicado y reinterpretado. Sus ideas resuenan como una revancha ante quienes aseguraban que los conflictos de clase eran cosa del pasado. Su influencia es evidente en pensadores contemporáneos y en el análisis poscapitalista, que incluye ideas como la renta básica universal, el decrecimiento o la sociedad postrabajo apoyada en las máquinas
Marx sigue ahí. Ya en 2008, cuando la crisis financiera global inició esta época de policrisis y atolladero, numerosas voces quisieron desempolvar la figura del barbudo pensador de Tréveris (Alemania). Hubo un tiempo en el que Margaret Thatcher presumí...
a de que Marks & Spencer —los grandes almacenes británicos, símbolo del capitalismo— habían derrotado a Marx & Engels, pero resulta que en pleno siglo XXI, cuando los problemas existenciales parecen venir en todas las direcciones, Marx continúa inspirando a numerosas corrientes de pensamiento y a todo tipo de herederos. Sobre las derivadas de su obra se habló, por ejemplo, en La actualidad de Marx: nuevas lecturas y perspectivas, un exitoso congreso celebrado en junio en la Facultad de Filosofía de la Universidad Complutense de Madrid bajo la dirección de Clara Ramas y César Ruiz. Ahora el libro A la sombra de Marx (Akal), de César Rendueles, sigue explorando el encaje del filósofo alemán en estos tiempos turbulentos. “Creo que el marxismo sigue siendo importante porque es un poco la voz de la revancha del siglo XX sobre quienes nos aseguraron que las crisis económicas o los conflictos de clase eran cosas del pasado en un mundo globalizado y digitalizado”, dice Rendueles.







