Sin apoyo documental de ninguna clase y construidas sobre una encadenación de anécdotas carentes de relevancia, la sensación es de oportunidad perdida. La importancia histórica y el bagaje político del rey emérito merecían una argumentación a la altura de las circunstancias
En su obra Introducción a la historia, el gran investigador y héroe de la resistencia francesa Marc Bloch recogía un proverbio árabe que rezaba que “los hombres se parecen más a su tiempo que a sus padres”. Sin duda tenía razón....
En 1974, desde el exilio galo y buscando el reconocimiento y el prestigio que podía procurarle en el interior una legitimación externa, Santiago Carrillo recurría a Regis Debray y a Max Gallo para firmar un libro de conversaciones sobre la estrategia revolucionaria que pensaba adoptar el Partido Comunista a la muerte de Franco, titulado Demain l’Espagne. Regis Debray era por aquel entonces un intelectual muy admirado. Junto a las letras, había tocado también las armas como compañero guerrillero del Che Guevara, mientras que su esposa, la antropóloga Elizabeth Burgos, fue decisiva unos años más tarde para la candidatura al Premio Nobel de Rigoberta Menchú gracias a otro libro surgido de una serie de entrevistas.






