El serbio logra su 101º título en Atenas y renuncia a continuación a la cita de Turín, donde Musetti y Auger-Aliassime completan a última hora el cartel definitivo

Mientras Carlos Alcaraz disfruta de lo lindo en el entrenamiento de Turín, dedicándole una peineta amistosa al travieso Alexander Bublik después de que este le haya clavado un saque de cuchara, en Atenas se dilucida este sábado quién será el octavo pasajero en la Copa de Maestros: él, Lorenzo Musetti, o bien Felix Auger-Aliassime, quien por si las moscas ya se ha desplazado a Italia y ensaya a la carrera, no vaya a ser que finalmente le toque competir a él. Y así sucede. Esperpéntica la configuración final del torneo maestro, ese que reúne a los mejores entre glamour, brillos, esmóquines y arte; esta vez también desorden. So...

n ocho, pero hasta aquí solo hay seis y la ATP resuelve como puede, sobre la marcha.

Efectivamente, turno para la improvisación. Y una pregunta revoloteando por aquí y por allá. Faltan menos de 24 horas para el pistoletazo de salida —finalmente oficiada con el duelo de este domingo entre Carlos Alcaraz y Alex de Miñaur, a las 14.00 (Movistar+)— y todavía se desconoce el nombre del tenista que completará el cupo, así como si Djokovic jugará finalmente o no. “No sé de dónde se ha sacado esa información. Decidiré a última hora”, pronunciaba el serbio tres días antes, cuando el presidente de la federación italiana aseguraba que sí, que Nole estaría, que el torneo contaría con ese atractivo. Sin embargo, nunca llegó. Nole no estará, y saltan las costuras organizativas.