Los lectores y las lectoras escriben sobre el nuevo alcalde de Nueva York, la exclusión social que afecta a los jóvenes y la estrategia de Junts
La victoria de Zohran Mamdani como alcalde de Nueva York representa mucho más que un triunfo electoral: es un rayo de esperanza frente al trumpismo. Su ascenso político, sin precedentes y libre de las grandes inversiones de los lobbies, ha demostrado que aún es posible hacer política en Estados Unidos desde la convicción y la acción colectiva. Lo más destacable del fenómeno Mamdani no es solo su victoria histórica, con más del 50% de los votos, sino el cómo la ha conseguido. La campaña política no solamente ha sido brillante, sino que ha movilizado a uno de los sectores más desengañados con la política: la generación Z. Su presencia en espacios jóvenes en las redes sociales no solo le ha humanizado, sino que no ha caído en el marketing vacío y su comunicación digital ha sido genuina, transparente y participativa desde el primer minuto. El llamar a tres millones de timbres significa que la política puede volver a ser una práctica de comunidad, de encuentro y de acción. En un contexto donde el 1% sigue concentrando el poder económico y político, y los ciudadanos se sienten débiles ante su poder, su victoria es un recordatorio de que el cambio no solo es necesario, sino posible. Ojalá el fenómeno Mamdani no sea una excepción, sino el inicio de una nueva forma de entender la política: desde abajo, con la gente y para la gente.















