Polonia frena la extradición de uno de los sospechosos de la destrucción de una infraestructura que simbolizó la influencia de Putin en Alemania
No lo tienen fácil los investigadores alemanes para recomponer todas las piezas de uno de los ataques más graves en décadas contra una infraestructura en Europa (y para llevar a todos sus responsables ante la justicia). Tampoco lo tiene fácil Alemania para defender la aplicación de la ley y a la vez redimirse ante países como Polonia o Ucran...
ia, que acusan a Berlín por su complacencia durante años con la Rusia de Vladímir Putin.
La onda expansiva del sabotaje, en las profundidades del mar Báltico, de Nord Stream 1 y Nord Stream 2 en septiembre de 2022, llega hasta hoy. Las autoridades alemanas ya han identificado a varios sospechosos de estar detrás de las explosiones que dañaron tres de los cuatro tubos de los gasoductos que conectaban Rusia con Alemania sin pasar por el territorio de Ucrania o Polonia.
Uno de los sospechosos, un ucranio detenido en Italia este verano, está en huelga de hambre, pero Alemania confía en que acabe prosperando la extradición. Otro ucranio, detenido en Polonia en septiembre, quedó en libertad después de que un tribunal de este país denegara la petición de extradición.








