Los blancos vencen por primera vez en Europa fuera de casa (92-101) y suman nueve victorias seguidas ante los barcelonistas

El clásico es blanco. Pasan los meses, se alternan las competiciones y cambian los jugadores y hasta los entrenadores. Pero el gran duelo del baloncesto español sigue cayendo del lado del Madrid. El equipo madridista venció ayer en la Euroliga al Barça en el primer clásico del curso y son ya nueve seguidos a su favor desde la última victoria barcelonista en abril de 2024. Sergio Scariolo también cantó victoria la noche en que volvía a vivir este duelo desde el banquillo 23 años después. De paso, su equipo ganó por primera vez en Europa como visitante después de cuatro derrotas esta temporada, y nada menos que en un Palau de brazos caídos (unos 1.000 aficionados menos de media que hace un año). El Madrid se apoderó del rebote (21-36) y Trey Lyles estampó una actuación sublime con 29 puntos. Ambos gigantes quedan empatados en la clasificación con cinco victorias y cuatro derrotas.

Las cartas sobre la mesa. Shengelia y Tavares, un faro en cada equipo, partieron en los primeros quintetos pese a las dudas sobre su estado físico. Un triple acrobático de Campazzo al final de la posesión abrió un intercambio fluido de canastas. El mazo de Tavares y la muñeca finísima de Lyles concedieron a los blancos las primeras rentas (4-11) mientras el Barça tardaba en abrir su habitual fuente del perímetro. Era su pareja interior, Shengelia y Vesely, la que sostenía los puños en alto. Peñarroya dio vuelo al recuperado Laprovittola y Campazzo le dio la bienvenida con un par de triples en ese cara a cara entre los dos bases argentinos. Clyburn respondió al desafío con otro bingo lejano. El duelo se jugaba a toda mecha, más rápido que atlético, y los visitantes añadieron más acierto a la fórmula. Maledon conservó el alto voltaje en la dirección madridista y el conjunto de Scariolo atrapó la primera pausa con un buen colchón (24-34) gracias a un kilométrico triple desde su campo de Okeke. El Barça se había desangrado en defensa.