El Gobierno de Lula capta 5.500 millones de dólares en el inicio de la cumbre climática

El Gobierno de Brasil ha ideado un novedoso fondo de inversiones con el que espera captar dinero para remunerar a los países que protegen sus bosques tropicales y, con especial atención, a los que los habitan y los han

html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/eps/2022-05-08/amenazados-las-ultimas-tribus-aisladas-de-brasil.html" data-link-track-dtm="">preservado durante siglos gracias a su modo de vida sostenible. El presidente Luiz Inácio Lula da Silva presentó el instrumento financiero, llamado Fondo Bosques Tropicales para Siempre (FTTT, por sus siglas en inglés), a sus homólogos llegados de todo el mundo para participar en la primera cumbre climática que la ONU celebra en la Amazonia, en la ciudad de Belém. “Los beneficios del fondo serán para los países que tienen bosques tropicales y para los inversores”, ha explicado. En un día, el instrumento financiero captó compromisos de un puñado de países, liderados por Noruega, por unos 5.500 millones de dólares, reveló el ministro de Hacienda brasileño, Fernando Haddad.

La cumbre de presidentes de este jueves y viernes es la antesala de la COP30, la negociación en la que todos los países del planeta buscan consensos para combatir la crisis del clima. En vista de que la Amazonia y el resto de los grandes bosques tropicales contribuyen a regular las temperaturas planetarias, Brasil ha echado mano del ingenio y se han apuntado al capitalismo verde. Ha creado el Tropical Forest Forever Facility (FTTT) junto a otros países selváticos, como Indonesia o Congo, y varios países desarrollados.