El sector baraja deslocalizar la producción de España si el precio de la luz no baja y si la UE no contiene la avalancha sin control de producto chino y turco

La industria química, que genera 1,09 millones de empleos en España entre directos, indirectos e inducidos y que se consolidó en 2024 como el tercer sector más exportador, solo por detrás de alimentos y bienes de equipo, con 59.166 millones de euros, ha encendido las señales de alarma ante un escenario económico en el que se ha producido la tormenta perfecta. Por un lado, un encarecimiento sin precedentes de la luz, que arrancó en 2021 con el alza del coste del gas y de los derechos de CO2, y que continuó en los años posteriores con la entrada sin con...

trol de productos chinos y turcos subvencionados a la UE, lo que ha generado una pérdida de competitividad para el sector.

Si bien la industria farmacéutica y la química de consumo (cosmética, detergentes o pinturas), no se han visto afectadas por ese doble impacto, la química básica sí se ha visto perjudicada con parones selectivos de la producción desde 2023. En este último subsector hay tres grandes grupos de productores en función de su cifra de negocio. Por un lado, los dos grandes productores nacidos en España como Moeve (antigua Cepsa) o Repsol, que solo entre las dos facturan en torno a 3.500 millones de euros cada uno de ellos. En segundo lugar, grandes multinacionales extranjeras como Dow Chemical, DuPont, Covestro o BASF; y, en tercer lugar, un grupo de empresas españolas que facturan en torno a 1.000 millones cada una de ellas como Fertiberia, Ercros y Quimidroga.