Madres y padres de estudiantes víctimas de esta violencia, entre ellos varios que se suicidaron, se concentran para reclamar medidas urgentes tras “tres años de abandono administrativo”

La pequeña Sandra luce feliz una camiseta de su equipo favorito. Dani mira al infinito, como persiguiendo un sueño. Laura sonríe desde unos ojos azules radiantes que quieren comerse el mundo. Y Claudia deja su melena rubia al viento, adivinando a alguien querido detrás de la cámara. Todos ellos están y no están: sus vidas se han quedado congeladas para siempre en las fotografías que este jueves han levantado sus familiares frente al Congreso para reivindicar una ley integral contra el acoso escolar, la “lacra” que sufrieron esta veintena de niños, niñas y adolescentes antes de suicidarse.

Coincidiendo con el Día Internacional contra la Violencia y el Acoso Escolar, asociaciones de familiares, como la entidad barcelonesa Trencats, que preside el padre de la niña Kira López, se han concentrado ante la Cámara Baja para criticar el “trato de abandono” que han recibido por parte de la Administración y visibilizar el sufrimiento de miles de víctimas de esta violencia en los centros educativos. “¿Cuántos niños tienen que morir? Hay que legislar ya”, han reclamado.