Los expertos advierten del derecho a la protección de las menores, cuyas familias han denunciado el hostigamiento en redes y mediante pintadas
Las primeras pintadas que aparecieron en los muros del colegio privado concertado Irlandesas de Loreto de Sevilla -pocas horas después de que la Junta de Andalucía confirmara que la dirección no había activado el protocolo antiacoso en el caso de Sandra, la alumna que se quitó la vida tras haber denunciado en dos ocasiones bullying...
por parte de tres compañeras del centro- eran genéricas. Se dirigían a sus responsables y pedían justicia. Después del fin de semana, a esas advertencias -que se han multiplicado- se han sumado los nombres de esas niñas, todas menores de edad, junto al apelativo asesinas. Ese señalamiento también se ha trasladado a otros muros, los de las redes sociales, donde distintos perfiles, todos anónimos, han publicado sus fotos, sus apellidos e incluso las direcciones. La Fiscalía de Menores, que ha abierto un expediente de reforma sobre las presuntas implicadas, aún no ha recibido el informe policial con su identificación; en las paredes de su centro y en el ciberespacio, ya han sido condenadas.
“Hay una investigación abierta, no se puede dar por sentado que ellas fueran las responsables del suicidio”, advierte Daniel Valpuesta, antiguo fiscal de Protección de Menores de Sevilla. “El terrible final de la víctima no deja indiferente a la sociedad, y es entendible esa rabia y esa frustración, esa ira que genera que haya podido suceder algo así, pero es importante fijarse en quiénes son los agresores, son menores de edad y es muy fácil colocarles una etiqueta, pero al final eso supone que estamos convirtiendo también en víctimas a los propios acosadores, a los agresores, porque no hay que olvidar que son niños”, indica Benjamín Ballesteros, psicólogo y director técnico de la Fundación Anar, que ayuda a niños y adolescentes en riesgo y desamparo. Los expertos coinciden en que el suicidio es un fenómeno multicausal, y no hay que confundir el desencadenante con la causa.







