Los principales responsables del centro privado concertado que no aplicó el protocolo antibullying también han prestado declaración este miércoles

Los padres de Sandra Peña, la niña de 14 años que se quitó la vida el pasado 14 de octubre tras denunciar bullying en su colegio, las Islandesas de Loreto de Sevilla, han declarado esta mañana ante la Fiscalía de Menores.

El Ministerio público investiga la presunta implicación de tres menores en el acoso escolar que la madre de la joven puso en conocimiento del centro y, por otro, la actuación y posible responsabilidad de la dirección del centro privado concertado, que, de acuerdo con la Junta de Andalucía no activó el protocolo antiacoso ni el autolítico, como es preceptivo en estas situaciones. La familia de la niña sevillana han acudido con la firme intención de reclamar al ministerio público que aplique una sanción “contundente y ejemplarizante” para el colegio en el que ella estudiaba, tal y como ha recalcado su tío, Isaac Villar, a los medios de comunicación esta mañana.

El informe de la Fiscalía de Menores será también determinante para que el Gobierno andaluz dirima la sanción que aplicará al centro, tal y como explicó este lunes la consejera de Desarrollo educativo y FP, Carmen Castillo. La Junta ha puesto en marcha una comisión de conciliación de la que forma parte una representación del colegio y del Gobierno para que las Irlandesas de Loreto asuman responsabilidades y medidas correctoras para detectar y evitar que se den situaciones de acoso como las que rodearon a Sandra. “Será en función de los hechos que la Fiscalía determine como probados cuando se depuren responsabilidades”, señaló Castillo, quien apuntó que esas responsabilidades también podrían extenderse a las participantes en la situación de acoso.