El fabricante naval, en consonancia con GMV, Amper y EM&E, hace hincapié en la necesidad de que la industria de defensa colabore para crecer y ganar grandes contratos en Europa
La industria de defensa española se encuentra ante el gran desafío que supone la nueva era que se abre para el sector, con una Europa que busca rearmarse para hacer frente a la amenaza rusa y las presiones por parte de Estados Unidos para que el Viejo Continente se haga cargo de su propia seguridad. En ese contexto, España busca posicionar a sus empresas para que participen de los grandes contratos que se vienen, como el de la coberta europea, que correrá a cargo de Navantia (España), Fincantieri (Italia) y Naval Group (Francia), las cuales firmaron hace un año el acuerdo para comenzar con la producción de los primeros prototipos. “En las reuniones que mantenemos veo que hay un convencimiento y espero que sea un producto de éxito”, ha afirmado este lunes el presidente de Navantia, Ricardo Domínguez, alejando fantasmas de otros proyectos europeos en los que hubo escisiones, como Francia cuando se fue del Eurofighter.
Se ha pronunciado así en la segunda edición de los Diálogos Para la Seguridad, un encuentro que gira en torno a la geoestrategia, la guerra, la defensa y la paz, que organiza EL PAÍS en colaboración con el Ministerio de Defensa y Thinking Heads, y cuenta con el patrocinio de Escribano Mechanical Engineering (EM&E), GMV, Indra y Navantia. Las empresas han participado en la misma mesa que Domínguez, donde todos los ponentes coincidieron en la necesidad de que el sector crezca y colabore para poder competir en Europa. Para ello, han incidido, es necesario que haya empresas que sean capaces de hacer de tractoras del resto del sector, pero también pymes capaces de innovar y crear nuevas capacidades, configurando así un ecosistema que se complemente.







