El presidente valenciano continúa reunido con su círculo más próximo, mientras numerosos medios de comunicación se agolpan en el Palau de la Generalitat
Carlos Mazón está deliberando en Alicante, su ciudad, junto a su equipo más próximo, un grupo muy reducido de trabajo, qué hacer en las próximas horas al frente de la Comunidad de Valenciana. Aquí lleva recluido desde el viernes. Sobre la mesa ahora mismo existen tres opciones. La primera: dimitir, que implicaría una nueva sesión de investidura para elegir a un nuevo presidente. Esta disyuntiva necesita sí o sí del apoyo de Vox para que salga adelante, al no contar los populares con la mayoría absoluta. De llevarse a cabo, el PP seguiría al frente de la región hasta 2027, y si esta es la opción tomada, los populares deben apostar por un diputado autonómico para presidir la Generalitat. Si no resulta elegido en segunda votación, abocaría a la región a elecciones autonómicas dos meses después de esta sesión de investidura.
La segunda opción sobre la que trabaja el equipo de Mazón es un adelanto electoral para el próximo año con un candidato o candidata de consenso. Mientras tanto, eso sí, el barón popular continuaría como presidente de la Comunidad Valenciana. ¿Quiénes serían estos candidatos? La caja de pandora se ha levantado en el PP valenciano desde el pasado jueves, cuando el barón popular anunció un periodo de reflexión sobre su futuro político. En todos los grupos de WhatsApp impera el nerviosismo.







