El presidente en funciones acude a las Cortes Valencianas a petición propia, pero no hace más que repetir su discurso exculpatorio

La comparecencia este martes de Carlos Mazón en la comisión de investigación de la dana en las Cortes Valencianas fue un capítulo más en su lacerante historial de irresponsabilidad. Como aquel fatídico 29 de octubre de hace un año,

="_self" rel="" title="https://elpais.com/espana/2025-10-28/la-reconstruccion-interior-de-las-victimas-de-la-dana-una-herida-colectiva-y-abierta.html" data-link-track-dtm="">cuando la descomunal catástrofe acabó con la vida de 229 personas, tampoco este martes estuvo el presidente en funciones de la Generalitat Valenciana a la altura de la dignidad de ese cargo. Bien al contrario, burló su obligación de responder sin faltar a la verdad a las preguntas de los diputados.

Ese era su único deber ante las víctimas y ante las instituciones de la comunidad que presidió hasta que dimitió hace nueve días. Su primera respuesta fue, sin embargo, la lectura de un discurso de 23 minutos que llevaba escrito. Durante la alocución se limitó a lanzar balones fuera y a culpar al Gobierno central y las agencias estatales (Aemet y la Confederación Hidrográfica del Júcar) de “falta de información”, algo reiteradamente descartado por la jueza del caso de la dana.