Para el autor no hay una edad concreta en la que un menor deba saber leer, pues sucede en una franja que va de los tres a los ocho años. Además, está convencido de que a los niños no hay que explicarles el nombre de las letras, sino su sonido
Si alguien se propusiera preparar un gazpacho y, al acercarse a la tomatera, encontrara un tomate rojo junto a otro aún verde, entendería que no tiene sentido apurarlo. De poco serviría intentar forzar su ritmo: en cuestión de días, el tomate verde alcanzará por sí solo el color y la madurez del rojo. Esa misma lógica de la naturaleza, afirma el maestro del mé...
todo Montessori Pedro Valenzuela (Murcia, 44 años), debe aplicarse en el proceso de aprendizaje de lectura de los niños. En su segundo libro, Enséñame a leer (RBA libros, 2025), explica, desde la neurociencia, que el cerebro infantil también madura, como las frutas y verduras, a su propio ritmo, y que ese proceso puede extenderse desde los tres años hasta los siete y medio.
La neurociencia o psicología del desarrollo estudia cómo aprende el cerebro lector del pequeño, y muchas de esas evidencias, señala el docente, coinciden con el método Montessori. “Desde bebés, el ser humano adquiere el lenguaje oral, no porque alguien le haya enseñado, si no por imitación”. El caso de la lectura es diferente y el primer paso es dominar la parte fonética.






