Un niño ojea un libro en una caseta de la última edición de Feria del Libro de Madrid. EFE/Víctor Lerena

Madrid (EFE).- Editar un libro infantil tiene sus secretos. A los niños no les importan los premios literarios, sino las historias que les hacen soñar: el texto tiene que fluir y no estar muy apretado y para los más pequeños, triunfan los dibujos grandes y con menos detalle con un estilo ‘cartoon’.

Así lo explican a EFE las directoras literarias de Destino Infantil&Juvenil y Baobab, Anna Casals; Astronave, Clara Cortés, y Editorial Molino, Mar Peris.

Todas coinciden en que en un libro infantil cada decisión cuenta y un tipo de letra inapropiada puede hacer un buen libro inaccesible.

«Un buen libro no presume, seduce. Para conquistar a un lector infantil hay que hablarle en su idioma sin bajar el nivel: ofrecerle un relato que entienda, que le divierta, que lo desafíe y sobre todo, que le haga soñar», subraya Anna Casals.