Cuando de las cifras se pasa a los nombres, cambia la perspectiva y no hay forma de escaparse del dolor que disimulan los números
Juan Alejandro Ortiz murió en Letur (Albacete) cuando la riada se llevó la furgoneta del Ayuntamiento en la que estaba trabajando junto a un compañero que también falleció. Se tardó unos días en identificarlos. Su prima Virginia Ortiz fue una de los tres familiares de las víctimas que intervino en el funeral de estado que se celebró en el Museo de las Artes y las Ciencias de Valencia. ...
En una situación de máxima tensión provocada sobre todo por la incomodísima presencia del Presidente de la Generalitat en la segunda fila de autoridades, Ortiz elaboró un razonamiento que señalaba a los políticos como responsables primeros de la tragedia. “Las inundaciones son en España el fenómeno natural que más muertes provoca, pero no fue este fenómeno el causante de la catástrofe que hemos sufrido. Es quien omite su deber, a sabiendas de que su omisión puede suponer la pérdida de vidas humanas, quien comete el acto primigenio que deriva en sus muertes”. En ese instante la interrumpieron los aplausos. Y si yo hubiese estado allí, como hizo la Reina, también habría aplaudido para manifestar respetuosamente el dolor y tanta rabia acumulada. Además de expresar con entereza el dolor por la pérdida, sumó una crítica dura, contundente y patriótica.






