Turistas en el exterior del Gran Museo Egipcio. EFE/EPA/Khaled Elfiqi

Álvaro Mellizo |

El Cairo (EFE).- El Gran Museo Egipcio (GEM, en inglés) abrirá este sábado formal y ostentosamente sus puertas tras más de dos décadas de esfuerzos y promesas incumplidas, un momento histórico para Egipto cargado de implicaciones que hacen de esta obra un símbolo de orgullo nacional, una plataforma para proyectar «poder blando» y una no desdeñable fuente de ingresos económicos.

El despliegue para esta ansiada ceremonia corresponde al interés que tiene el Gobierno del país árabe en trasladar al mundo el mensaje de que, pese a las enormes dificultades que ha sufrido en las últimas décadas, Egipto no es sólo capaz de superar dificultades, sino además hacerlo con un enorme proyecto de escala global.

Decenas de jefes de Estado y de Gobierno -entre ellos el rey de España Felipe VI- han dicho que asistirán a la inauguración formal de esta gigantesca instalación ubicada al pie de las pirámides de Guiza, que dominan lo que pretende ser un complejo cultural sin comparación en el planeta.