Los lectores y las lectoras escriben sobre las víctimas de la invasión rusa, las dimisiones políticas, la influencia de Vito Quiles en los jóvenes y la exposición de los niños en las redes

La masacre de los gazatíes por Israel ha relegado a un segundo plano la guerra de Rusia en Ucrania, de la que se habla cada vez menos. Desde el inicio de la invasión rusa en 2022, miles de ucranios han muerto mientras otros miles han tenido que huir de su propio país, aprender nuevos idiomas en tiempo récord y acomodarse —los más jóvenes— en familias desconocidas, dejando atrás sus vidas y unas ciudades destruidas por las bombas rusas. Cada día Rusia avanza más; incluso ha enviado drones a Polonia y Dinamarca. Nos hemos levantado contra el genocidio en Gaza. ¿Por qué no somos capaces de defender con la misma fuerza a los ucranios? Su dolor es inimaginable. No podemos olvidarlos.

Sara del Moral. Pamplona

Si hay algo por lo que este país destaca es por lo rápido que se piden unos a otros las dimisiones y por el poco caso que se hace a esos requerimientos. Al adversario político no se le admite ni la más mínima equivocación. Cualquier desliz se convierte en una solicitud pública de inmediata renuncia al cargo. La dimisión, que en muchas partes del mundo es una decisión que toma el propio implicado cuando mete la pata, sin que nadie lo presione para que lo haga, en nuestro país es algo impensable. España es uno de los países donde más dimisiones se piden y donde menos se dimite.