El templo madrileño del ‘indie’ español vivió su “peor momento” en la pandemia, pero resistió a las pérdidas

Se puede decir que el paso del tiempo no ha hecho mella en la sala de conciertos El Chico Feo, que ha superado con éxito su primera comunión a los 10 años. La mecha del indie español prende cada viernes y cada sábado desde 2015 en el número 21 de la calle Covarrubias, en el barrio madrileño de Chamberí, donde suenan algunos de los grupos actuales más relevantes del género, como Viva Suecia,

love-of-lesbian/" target="_blank" rel="" title="https://elpais.com/noticias/love-of-lesbian/" data-link-track-dtm="">Love of Lesbian, Lori Meyers, Niña Polaca o Arde Bogotá. “El mejor momento es el actual, en el que el volumen de clientes es máximo”, asegura Antonio Gómez, de 47 años, el fundador de la sala que todavía continúa en la dirección, ahora con otros tres socios. Una década da para mucho claro, y no todos los momentos del local han sido tan dulces. El templo madrileño del indie español vivió su “peor momento” en la pandemia de la covid-19, pero resistió a las pérdidas gracias a la fidelidad de su clientela, y ahí sigue. Ahora encara la celebración de su décimo aniversario, que se celebra este sábado.