La empresa se centrará en productos deportivos para corredores, fútbol y entrenamiento con menos gama, y prevé volver al crecimiento en 2027

El fabricante alemán de ropa deportiva Puma anunció el jueves que recortará 900 puestos de trabajo en su plantilla a nivel mundial para finales de 2026, lo que supone un 13% de un total de 7.000 empleados. Además, la empresa presentó una serie de medidas para reactivar el negocio y combatir la fuerte caída de las ventas, como poner el foco en sus líneas de corredores, fútbol y entrenamiento.

En los últimos años, Puma ha tenido dificultades para conectar con los consumidores y ha perdido terreno frente a competidores más grandes como Adidas y marcas emergentes como On Holding y Hoka, en un escenario cada vez más competitivo para la ropa deportiva y la moda casual.

Puma registró pérdidas de 62,3 millones de euros en el tercer trimestre, frente al beneficio de 127 millones de igual periodo del año pasado. En el acumulado de nueve meses, las pérdidas ascendieron a 308,9 millones, en contraste con el beneficio neto atribuido de 257,1 millones anotado por la empresa en el mismo periodo del año anterior.

De junio a septiembre, la compañía registró una caída en las ventas del 10,4% (ajustada por tipo de cambio) hasta los 1.955,7 millones de euros (2290 millones de dólares), ligeramente por debajo de los 1.980 millones previstos por los analistas en una encuesta realizada por la propia compañía.