Los magistrados le absuelven del delito de usurpación de funciones públicas aunque mantienen dos años de prisión por falsificar documentos

El Tribunal Supremo ha rebajado un año y medio la condena a Francisco Nicolás Gómez Iglesias, más conocido como el Pequeño Nicolás, por hacerse pasar por enviado del CNI, la Casa Real y de la exvicepresidenta del Gobierno del PP Soraya Sáenz de Santamaría ante un empresario con el que pretendía hacer negocios. La Audiencia Provincial de Madrid lo había condenado a tres años y cinco meses por estos hechos, y ahora la Sala de lo Penal elimina el delito de usurpación de funciones públicas, si bien mantiene el de falsificación de documentos, por lo que la pena de cárcel queda en dos años. Esta es la tercera condena que revisa el alto tribunal de las cuatro que tiene el joven.

Los hechos ocurrieron en 2014 cuando el Pequeño Nicolás contactó con el empresario Francisco Martínez de Lahidalga para colaborar con él en “operaciones con connotaciones económicas”. Se hizo pasar por personal de Inteligencia, acudió a varias citas con vehículos con rotativos luminosos y llegó a tener un encuentro con un director de una sucursal bancaria en la que pretendía arreglar los problemas de De Lahidalga con Hacienda manifestando que trabajaba “para el Gobierno”. De hecho, durante el juicio, el testigo del banco explicó cómo Nicolás Gómez Iglesias mantuvo supuesta llamada con la vicepresidenta entonces Sáenz de Santamaría que a él le extrañó porque ese día había Consejo de Ministros.