Por Imane Rachidi |

La Haya (Países Bajos) (EFE).- El liberal progresista D66, liderado por Rob Jetten, se impuso este miércoles en las elecciones generales de Países Bajos según los sondeos, lo que representa un vuelco político que pone fin al dominio parlamentario del ultraderechista Geert Wilders y abre la puerta a una coalición de gobierno negociada entre partidos moderados.

El avance de D66 es generalizado: el partido habría arrebatado votos a casi todas las grandes formaciones, sobre todo al bloque de ecologistas y socialdemócratas GL-PvdA, pero también al liberal VVD, al centrista NSC y a la extrema derecha de Wilders.

Con esto, D66 logra el mejor resultado de su historia y se consolida como la primera fuerza del país, un desenlace impensable hace apenas unas semanas, cuando era Wilders quien encabezaba las encuestas.

Según el sondeo a pie de urna, que cuenta con un margen de error de uno o dos escaños, D66 obtendría 27 de los 150 asientos del Congreso, y el PVV de Wilders, en cambio, sufre una fuerte caída: pierde 12 escaños, pasando de 37 a 25, y deja de ser el mayor grupo parlamentario. “Hemos tenido una pérdida importante”, reconoció el ultraderechista, aunque prometió “seguir en la política hasta los ochenta años”.