El líder del partido D66, de solo 38 años y abiertamente gay, liderará las conversaciones para formar Gobierno y desbanca al ultra Wilders, que partía como favorito

Después de dos años de crispación política, con un Gobierno saliente comandado por la extrema derecha de Geert Wilders, las elecciones de este miércoles en Países Bajos han creado la oportunidad de la vuelta a la estabilidad. Es lo que busca Rob Jetten, de 38 años, el político liberal de izquierda que ha revolucionado el mapa político del país al convertir a su formación, D66 (Demócratas 66), en la más votada, según los cálculos de la agencia nacional de noticias ANP. Desbanca así al Partido por la Libertad (PVV) de Wilders, que partía como favorito, y aspira a convertirse en el primer ministro más joven de la historia del país.

En una campaña que le ha llevado por todo el territorio nacional, ha aplicado una mentalidad deportiva inculcada por su familia, que él resumía así en una entrevista a la cadena regional de radio y televisión Omroep Gelderland: “Me anima a hacer bien las cosas y luego a esmerarme por ser el mejor”.

Jetten, abiertamente gay, agradeció durante la noche electoral el apoyo de su pareja, Nicolás Keenan, un jugador argentino de hockey. “Mi amor, no sé dónde estás, pero gracias, Nicolás”. En 2024 anunciaron su compromiso.